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9/14/2008 "Macaco mayor"“Macaco mayor”, éste ha sido el calificativo que utilizó uno de los dirigentes de los grupos violentos para referirse al Presidente de la República y que han saqueado las instituciones públicas del Departamento de Pando y que antes de ayer asesinaron a 18 campesinos y herido a otros 80. Pero no sólo este dirigente ha utilizado esta expresión para denominar a Evo Morales, también otra de las diregentes cívicas del Departamento de Santa Cruz, denominó “macaquito menor” al referirse a Evo, en relación a Hugo Chávez, ya que estos grupos parecen convencidos de la subordinación del primero al segundo. Creo que estas expresiones ponen de manifiesto la ideología por la que se mueve la oposición prefectural y cívica en este país, a pesar de que ellos siguen vanagloriándose de defender la democracia. Es evidente el racismo de transfondo que moviliza a estos grupos. Y es que siempre en Bolivia los indígenas originarios han estado sometidos al poder extranjero y a los criollos que son los que siempre han detentado el poder económico, político y social. Parece ser que no pueden soportar que un originario sea el Presidente de la República y que ahora sean los campesinos quienes detentan el poder en todas las instituciones públicas. No podía resultar de otra manera, entonces, que estas acciones violentas acabasen en masacre y del saqueo de instituciones, que por cierto ya comenzaron hace dos semanas, hayamos terminado en la matanza de campesinos que se dirigían a la capital de Pando (Cobija) a manifestar su apoyo al Gobierno de la Nación. Claro que hoy escuchaba comentar a una religiosa que “esos campesinos no iban en son de paz”. ¿Será que esta hermana en Cristo estará justificando la violencia e incluso la matanza? Quiero que quede una cosa clara desde el principio y es que los hechos que están sucediendo no son enfrentamientos. La violencia es ejercida unilateralmente desde los grupos que apoyan a los prefectos secesionistas y a los grupos cívicos, más bien incívicos diría yo. Los saqueos de edificios de instituciones públicas comenzaron, ya la semana pasada, con una violencia inédita en todo el proceso de cambio e incluso de la democracia boliviana. Pero no sólo sufrían la violencia los edificios, también las personas eran apaleadas si llevaban pollera y trenzas, o se intuía que eran afines al Gobierno. Algunos lo denominaban toma de edificios, pero sólo había que ver las imágenes para descubrir que se trataba de saqueos y de vejaciones en caso de las personas. Tendrían que haber visto como grupos de jóvenes violentaban incluso a mujeres que cargaban con sus hijos en los aguayos, tildándoles de perras y exhortándoles a que se marcharan de esas tierras. Hombres y mujeres que se llevaban computadoras y otros objetos de valor, pero que tanto a su entrada como su salida, intentaban provocar el mayor número de destrozos posibles, quedando todo inservible, incluida documentación importantísima relativa a impuestos y otros. Ya que las instituciones saqueadas eran las más importantes y representativas del Estado nacional. Frente a estas acciones desmedidas, el ejército permaneció con templaza, más bien sufriendo insultos, golpes y desprecios, ya que tenían orden de no disparar. Así, los grupos envalentonados se jactaban de haber reducido al ejército de Evo Morales. Pero se equivocaban, ese era el ejército de todos los bolivianos y su presencia pretendía defender el patrimonio de todos los bolivianos. Lamentablemente la noticia no comienza a llegar a España hasta que el Gobierno decide expulsar al embajador de EE.UU. Este fue el primer titular que leí al respecto: “Evo Morales expulsa al embajador estadounidense” De los saqueos, nada hasta que ha habido muertos, pero lamentablemente sólo de un bando, los campesinos pobres. No sé si el Gobierno tendrá pruebas de la complicidad del embajador expulsado con estos actos violentos, pero lo que sí que es significativo es que el Sr. Embajador se estuvo reuniendo con los prefectos secesionistas una semana antes y resulta sospechos que justo al día siguiente de cada una de esas reuniones surgieron los grupos vilentos ejerciendo sus saqueos, en cada una de las prefecturas en las que dicho embajador se iba reuniendo. Parece que puedieramos estar por tanto ante una injerencia de un Estado extranjero, como la injerencia de Chávez con su amenaza por supuesto, pero también tiene que quedar claro que no hay tanta subordinación de Evo hacia Chávez como se creen los desestabilizadores, ya que rápidamente el ejército boliviano en voz de uno de sus generales dejó bien claro que no necesitan la intervención del Chávez y que Bolivia es soberana frente a cualquier Estado extrajero. La lectura política de todos estos acontecimientos es clara. Los prefectos secesionistas y sus grupos de apoyo en todo momento han estado provocando al Gobierno para que actuara violentamente, para poder tacharlo con todas las de la ley de dictatorial. Llevan meses buscando que hubiese muertos. Pero después del Referéndum Revocatorio pocas opciones les quedaban, ya que el proceso de cambio liderado por Evo Morales obtuvo un refrendo mayoritario en casi todo el pais, salvo en cuatro departamentos, en los cuales también se observó un incremento del apoyo a dicho proceso en todos ellos y en algunos notable incremento, como en el caso de Pando. Y no podemos decir aquí que hubo pucherazo, porque en dichos Departamentos las listas censales están controladas por los Consejos Electorales Departamentales en manos por cierto por los Sres. Prefectos golpistas. En definitiva, una vez más quede bien claro, aquí no hay enfrentamientos, la vilencia se está ejerciendo de una sola parte. El problema es que unos se manifiestan para defender sus derechos y los otros para mantener sus privilegios. Y lamentablemente los muertos siempre se cuentan del lado de los primeros. 7/30/2008 SoledadA Soledad la vida le ha jugado una mala pasada. Soledad, con sus dos añitos de vida, ha conocido el significado de su nombre. A Soledad la he conocido en la sala de terapia intensiva (UCI) del Hospital Pediátrico. Soledad tuvo que ser internada de emergencia en el Hospital porque sufría de desnutrición, deshidratación e insuficiencia respiratoria. Para su internación tuvo que intervenir la Defensoría del Menor que, sin embargo, no fue más allá para investigar o denunciar la situación de Soledad. Además, en la visita pudimos comprobar cómo Soledad tenía una marca alrededor de su cinturita. La propia doctora nos indicó que era un hematoma que le habría producido la soga con la que estaba atada. Parece ser que sus papas no sólo no la alimentaban, si no que también la habían atado para que Soledad no pudiese distraerles, supongo de otras ocupaciones más importantes.
Soledad únicamente intentaba huir de su nombre, segura de que más allá del cabo que la retenía, podría encontrar unos brazos que la acunasen. Sin embargo, ella no era consciente que esos mismos brazos que la acunaron un día, eran los que le aferraron a su nombre a fuerza de soga y olvido. 7/25/2008 La plaza públicaUna de las cosas que más me llama la atención y de las que más difruto en Cochabamba, es la Plaza 14 de septiembre. Se trata de la plaza mayor de la ciudad. Acostumbrado como estaba a plazas mortecinas, o como mucho, plazas paseadas por abuelitos o correteadas por niños, la 14 de septiembre se me descubrió como una gran ágora moderna, en la que a los paseantes y niños correteando, se unen vendores de helados, tostado, periódicos, dulces, globos, también hay predicadores expontáneos, adventistas, evangelistas, charlatanes, ... y nunca faltan en la plaza políticos callejeros, ideólogos populares, doctores honoris causa libertarios, paneles informativos, mesas y planfletos recogefirmas, vendedores de CDs educativos, ilustrativos, reivindicativos, ... grupos solidarios, ONG's, actividades culturales y musicales, raperos, bandas, ... En fin, toda la vida asociativa de la ciudad reunida en una sola plaza. Claro que no todos los elementos se producen al mismo tiempo. Algunos tienen programación, otros son expontáneos, otros permanentes, otros intermitentes, otros los primeros jueves de cada mes, ... pero si quieres estar al día y hacerte una idea de lo que se mueve en Cocha, sólo tienes que darte una pasadita por la 14 de septiembre de vez en cuando.
Una verdadera plaza pública, donde el pueblo se expresa, se manifiesta, se educa, ... insisto, todos los jueves puedes participar en las clases que imparte la universidad libertaria, en la que los alumnos son profesores y los profesores alumnos, en la que todos pueden participar y el conocimiento se construye como saber común. Los grupos de personas se arremolinan en torno a cada uno de los escaparates, sencillos, de construcción casera, sin artilugios sofisticados, ... salvo cuando actúan los evangelistas que traen sus parlantes, sus micrófonos y músicas, ahogando las voces de los otros charlatanes, vendedores o simplemente voceros .
Resulta a veces desconcertante y caótico, sin embargo es el perfecto desorden organizado. Pero no se equivoquen, porque también puedes encontrar un rincón de paz y tranquilidad en la 14 de septiembre. Siempre hay un banco dispuesto para una pareja de enamorados, en el que pueden pasar desarpercibidos y susurrarse al oído algún poema de Benedetti o el estribillo del último reggaeton de moda. 7/9/2008 Se vende riñón"Hermano, voy a vender mi riñón para ayudar a mi madre". Estas fueron las palabras que pronunció Martín, cuando vino su mama a solicitar apoyo para unos exámenes médicos. Martín apenas tiene la mayoría de edad. Su mama todavía no ha cumplido los cuarenta. Poco a poco fue perdiendo la visión de un ojo y ahora ya ve con gran dificultad con su ojo sano. Le detectaron un tumor que ahora tras los exámenes, ha resultado estar alojado en la cabeza. Martín tiene otro hermanito de cinco años que vive ajeno a todo el drama familiar.
El papa de Martín les abandonó cuando él era pequeño. Luego su mama conoció a otro hombre que también decidió dejarle. Ella ya se ha resignado y desde hace unos años se ha dedicado a sus dos hijos en cuerpo y alma. "Mejor sola que mal acompañada, aunque tenga que sacarlos adelante lavando ropa ajena", como ella dice. Ahora su preocupación es la enfermedad, "porque cuando una madre está sola, ¿quién cudará de ellos?", se pregunta.
Pero Martín sabe que él y su hermano saldrán adelante. Martín trabajaba en un ciber hasta que su mama necesitó a diario un lazarillo. Martín en los últimos meses no se ha soltado del brazo de su madre, acompañándola de aquí para allá, de consulta en consulta. Él apenas habla, su mirada esquiva, sólo un lacónico gracias al despedirse.
Pero la última vez, Martín sí que habló y vaya si habló. Venían para comunicarnos que los diagnósticos eran los peores. El tumor alojado en la cabeza de su mama requería de cirugía y posteriormente quimioterapia. Muy bien sabía Martín que nunca podrían pagar el costo de todo eso. Así que decidido nos dijo que quería vender su riñón para ayudar a su madre. Evidentemente esa venta es ilegal, pero Martín ya había recibido varias ofertas a través del todopodereso internet.
Tratamos de desanimar a Martín en su empeño y le descubrimos otros caminos y soluciones, aunque por supuesto valoramos mucho su iniciativa y sobre todo el apoyo incondicional que estaba ofreciendo a su madre. Ella orgullosa nos decía, "es un chico ejemplar, nunca sale de tomadera". En ese momento descubrí cómo una lágrima resbalaba por la mejilla de Martín que raudo ocultó entre sus dedos.
Al despedirse, Martín nos mostró una sonrisa franca, ya más tranquilo. No pude evitar contemplar cómo Martín y su madre se alejanban lentamente cogidos de su brazo y se perdían entre el tráfico, camino de su hogar.
7/4/2008 La democracia del eje del bienSegún se acerca agosto, fecha en la que se celebrará el Referendum Revocatorio del Presidente, Vicepresidente y los prefectos, el ambiente político se va caldeando poco a poco en toda Bolivia. Pero parece ser que no sólo calientan los motores los afectados por el resultado, si no que parece que la Embajada de EEUU también está interesada en calentar y posilbemente en crespar los ánimos para desautorizar dicho referendum popular.
En primer lugar, hay que dejar bien claro que los primeros en solicitar dicho referendum revocatorio del Presidente fueron los Sres. Prefectos (para que nos entendamos, serían los Presidentes de nuestras Comunidades Autónomas). Hace ya meses se les llenaba la boca pidiendo que Evo Morales se sometiese a la voluntad de su pueblo una vez más. Finalmente, el Tribunal Constitucional medió para poner las condiciones de dicho referendum y así finalmente no sólo se sometería a la voluntad del pueblo la revocatoria del Presidente, si no también la del Vicepresidente y la de todos los Prefectos. En este momento ha quedado fuera de dicho referendum la recientemente elegida Prefecta de Chuquisca, puesto que el fin de semana pasado fue elegida democráticamente por los chuquisaqueños.
Sin embargo, según se acerca la fecha los Sres. Prefectos parece que no están a gusto con los resultados que se avecinan y ahora son los primeros en criticar dicho Referendum Revocatorio tachándolo de ilegal. A ellos se ha sumado la Embajad Estadounidense, la cual ha realizado una encuesta en la que el Presidente Evo Morales sale refrendado por más de un 62% y parece ser que sólo uno de los prefectos tendría garantías de guardar su sillón, el resto estaría en el aire y dos serían revocados seguro, entre ellos el Sr. Manfred Villa, Prefecto de Cochabamba. Y así, como el resultado no es muy favorable para los intereses de los Prefectos ni tampoco para los EEUU, el propio Embajador estadounidense ha recomendado a los Prefectos que no acaten el resultado de dicho referendum. Y así han hecho, en recientes declaraciones el Sr. Prefecto de Santa Cruz, que lidera el movimiento autonomista (podríamos decir que algo parecido a lo que está promoviendo el Sr. Ibarretxe) ha confirmado que no se someterá a un referendum totalmente respaldado por el Parlamento Boliviano y el Tribunal Constitucional.
Este es un ejemplo claro del tipo de democracia que defiende EEUU en el mundo y de sus artimañas para velar por la seguridad del mismo ante el Eje del Mal, dentro del cual ya ha incluido a Bolivia. Parece ser que democracia es ese tipo de gobierno que se alía a EEUU y sigue sus directrices o si no, sería lo contrario, un gobierno antidemocrático, auque siga y cumpla la voluntad de su pueblo. Baratijas, basta ya!Estos días, tratando de organizar las montañas de objetos recibidos como ayuda humanitaria en dos contenedores, me ha venido a la mente la imagen de los conquistadores castellanos frente a los originarios americanos tratando de intercambiar espejos por oro. Y es que me temo que este tipo de ayuda humanitaria que tanto nos satisface a los del norte, tiene más perjuicios que beneficios para los de aquí. Ya sé que no descubro América, pero para muchos españolitos de a pie, sigue siendo la fórmula que consideran más oportuna para ejercer sus sentimientos solidarios. Ya que consideran que si enviamos la ayuda en especie, al menos algo llegará a los necesitados.
Pues bien, yo me pregunto para qué querrán aquí los hermanos bolivianos centenares de paelleras de todos los tamaños, incluido el individual, si la forma de cocinar aquí el arroz nada tiene que ver con una paellera. Y qué utilidad les darán, si el arroz que debieran contener escasea o tiene un precio fuera del alcance de los pobres. Y también me pregunto para qué utilizarán otros cientos de coberturas para carritos de bebé, si aquí los niños se cargan en los aguayos (especie de manta que sirve para cargar cosas y niños en la espalda).
Bien es cierto que han llegado otras muchas cosas de utilidad, ropa, calzado, pañales, etc. Pero yo me pregunto qué ocurre aquí con la industria textil, cuando desde el norte llegan toneladas de ropa usada o desechada por cambio de temporada. Y qué ocurre en las comunidades originarias que ya no tejen y se visten según sus gustos y tradiciones y prefieren beber chicha ociosamente antes que fabricar sus propias telas. Resulta curioso visitar las comunidades, por ejemplo, de chimanes y yuracarés donde continúan viviendo tradicionalmente y ver como visten unas ropas que para nada tienen que ver con ellos.
Claro que bien distinto es lo que ocurre en la ciudad, donde por supuesto la inculturación ha sido mucho más profunda y los pobres necesitan de esas ropas para protegerse del sol y del frío. Pero yo de nuevo me pregunto, ¿no sería mejor invertir en la creación de cooperativas o fábricas textiles o de calzado o agrícolas en las que se pudieran emplear a esos desheredados y no tuviesen que ir mendigando por las puertas de las Iglesias unos zapatos viejos?.
Y claro es que luego nos quejamos, ¡si es que son unos pedigueños! ¿Pero quien está favoreciendo esa cultura del pedir, del mendigar, ... no será nuestra actitud de ricos epulones que destinamos nuestras migajas a los más pobres? ¿Qué cambios producen nuestros contenedores solidarios en la estructura socio-económica? o hablando en cristiano, ¿qué tienen que ver nuestras macrolimosnas transoceánicas con la con la construcción del Reino de Dios? No será que nos interesa más que estas gentes continúen genuflexas a nuestas dádivas o cuando menos a nuestras políticas económicas.
Para nada considero que estas prácticas tengan que ver con la transformación social y mucho menos con la liberación de los oprimidos. Más bien son prácticas que perpetúan la dependencia. Además de beneficiarnos más a los del norte que a los del sur. Ya que muchas veces el material enviado se compone de excedentes de producción que permite mantener nuestros precios a un nivel rentable o también sirven para crear aquí una necesidad nueva, convirtiendo en el futuro ese tipo de objetos en materia de comercio.
Y es que si relamente queremos ejercer una solidaridad transformadora y justa, tendremos que comenzar a plantearnos cambiar nuestras prácticas. Porque en realidad este modelo de cooperación limosnera no deja de ocultar nuestra negativa a cambiar nuestros estilos de vida. Enviando aquí lo que nos sobra, nos impide cuestionarnos por qué en cada hogar tenemos tres televisores, dos automóviles, siete u ocho móviles (la mayoría ya desterrados por antimodernos, aunque sean del año pasado). ¿No será que tendremos que trabajar por estilos de vida mucho más austeros y acordes a la escala del ser humano? ¿No será que tendremos que aprender verdaderamente a compartir? ¿Por qué tanto miedo a compartir nuestro dinero, si hoy en día existen los medios oportunos para que realmente se destinen a donde hace falta? ¿No será que nos conformamos con dar y no compartir? ¿Qué nos cuesta implicarnos de verdad? ¿Por qué no ponemos en juego también nuestros conocimientos, nuestras cualidades? ¿Por qué no ayudamos a la creación de cooperativas, apoyadas con profesionales desde el norte que compartan su tiempo?
Claro y es que cada vez que se tocan estos temas son tachados de utopía. Pero más bien creo que es miedo y resistencia a dejar a un lado nuestros privilegios, seguridades, comodidades. Porque al final, lo más facil para nosotros es cargar un contenedor de baratijas. La gestión de un contenedor de ese tipo supone un costo de miles de euros, costo que no alcanza el contenido que lleva dentro. Para obtener todo eso que nosotros hemos entregado grastis con toda generosidad, cuando llega aquí nuestros misioneros tienen que desembolsar miles de dolares para para pagar el envío, los impuestos de aduana y otros gastos varios.
Y es que lamentablemente nuestros hermanos misioneros poco más pueden hacer, que traer las baratijas que nosotros desechamos, ante la falta de implicación e insensibilidad de los satisfechos del norte. 6/11/2008 Cuando los linchadores se equivocanHoy no me puedo sacar los gritos de Pedro de mi cabeza. Iba de visita al hospital para acompañar a uno de nuestros protegidos del que algún día contaré su historia, cuando, por las escaleras, camino del tercer piso, me llamaron la atención unos gritos entrecortados. Según llegaba a ese tercer piso, los gritos se hacían más fuertes y agudos. Ya en la puerta de la habitación que iba a visitar, pude comprobar que los gritos salían de dentro y en los que pude intuir que era un fuerte dolor el que los provocaba. Así, cuando entré, bajo la ventana pude ver a Pedro, sentado en una silla de ruedas, intentando que ni un centrímeto de su bata hospitalaria tocase su piel. Pedro estaba quemado desde la barbilla hasta los pies. El dolor que mostraba a través de su rostro, le impedía estar en silencio y cada cinco minutos su garganta soltaba un quejido que rápidamente se convertía en grito.
Susurrando, Demetria me explico: "También es de los nuestros. Le ayudamos. Le quemaron vivo con gasolina porque le culparon falsamente de un robo. Pedro no era culpable".
Apenas pude saludar al otro chico que iba a visitar. Mis ojos permanecían fijos en Pedro. Él apenas pudo mantener su mirada a modo de saludo. Si un linchamiento ya es deplorable de por sí, en este caso el corazón y la mente a penas pueden gestionar los sentimientos y las ideas que provoca.
Pedro tuvo la mala suerte de ser pobre, de vivir en un barrio del extraradio, de ser sospechoso por su juventud, su aspecto, su falta de trabajo. Pedro no pudo escapar a una ira irracional que nunca se planteó la posibilidad ni el beneficio de la duda. Alguien le acusó y ya está.
Finalmente conseguí animar a Pedro para que se dejase pinchar los calmantes que habíamos traido. Se negaba. Pensé que mis palabras podrían traerle algún alivio, sin embargo no recibí respuesta. Su garganta quemada no cesaba de gritar. Sólo pude identificar un entrecortado no al mezclarse con uno de sus lamentos, cuando las enfermeras se lo llevaban para abrigarle con una manta e intentar acostarlo para administrale los calmantes. 5/28/2008 Cuando la dignidad sólo se encuentra con la muerte.Isaac después de luchar toda su vida por encontrar la dignidad, al final de sus días la encontró. Bueno, en realidad no sé certeramente si su nombre era Isaac o cualquier otro. Para todos nosotros era el abuelito. Lo conocimos después de ser atropellado por un coche en una gran avenida. El abuelito quedó en silla de ruedas y con el habla muy reducida. Así que nada sabemos de él. Quizá sólo el nombre, porque la primera vez que entró al Buen Samaritano todavía balbuceaba Isaac a la pregunta de ¿cómo te llamas?, pero pocas palabras más. Lo que sí podíamos deducir por sus condiciones es que era un hombre de la calle, que seguramente había vivido una vida nómada por las aceras de Cochabamba o de cualquier otra ciudad de Bolivia. Es posible que en su juventud fuese lustrador, acarreando día y noche su cajón de limpiabotas. Seguramente ya de adulto se dedicó a la venta de baratijas por los mercados y las ferias o simplemente a la mendicidad y al alcohol.
El abuelito poco a poco salió de la gravedad del accidente, aunque nunca recuperó su movilidad y el habla. Así que consideramos que el Buen Samaritano ya no era un lugar apropiado para él, ya que es para enfermos temporales y no especialidado en geriatría. De este modo, la Hermana le buscó un hogar propio para personas mayores, también regentado por unas religiosas. En un principio, el abuelito fue aceptado en el hogar y pensamos que esta iba a ser la opción más adecuada para su situación.
Sin embargo, pocas semanas después recibimos la visita de una de las religiosas del hogar de las que evitaré, a pesar de las ganas, cualquier identificación. Esta religiosa nos vino a decir que nos devolvían al abuelito porque en su hogar no podía estar. No estaban preparadas para este tipo de situaciones. No entendimos muy bien a que situación se refería y porqué no había cabida para el abuelito, si ese era un hogar para personas mayores con discapacidad. Así que la hermana se negó a volver a acoger al abuelito, considerándo que era responsabilidad del hogar donde lo habíamos derivado.
Pero al día siguiente comprendimos porqué el abuelito no podía estar en ese hogar. La Directora misma del hogar volvió muy airada para decirnos que teníamos la obligación de quedarnos con el abuelito, porque el personal de su hogar no lo podía atender. El abuelito sufría ya de incontinencia y necesitaba apoyo para comer, parece ser que en ese hogar no estaban dispuestos a limpiar a sus residentes, ni a ayudarles para realizar sus necesidades básicas. ¿Pero qué clase de hogar es ese? La verdad es que el abuelito cuando salió del samaritano comía solo y era capaz todavía de pedir para sus necesidades. Después de razonar que no era lo más adecuado acogerlo en el Samaritano, la Directora del hogar se marchó mucho más airada de lo que vino.
Lamentablemente al día siguiente nos encontramos al abuelito en la puerta de la verja de Solidaridad, con su maleta desvencijada y en su silla de ruedas. Él solo, aparcado como un trasto viejo. Las religiosas habían botado al abuelito de su hogar y nos lo habían dejado en la puerta. Cuando cogí su silla de ruedas para meterlo dentro de Solidaridad, pensé que a las que tenían que haber botado era a sus empleadas que se negaban a cuidar de él. Las condiciones en las que lo encontramos eran terribles. Ya no hablaba nada, estaba sucio, mojado y olía mal, su mirada perdida y fija en los ojos de quienes nos parábamos enfrente para preguntarle.
Después de una llamada airada al hogar de ancianos, el abuelito, empujado en su silla, volvió de nuevo al Samaritano. Ese iba a ser el lugar donde viviría sus últimos días. Los residentes lo acogieron con agrado. Todos cuidaban de él. Incluso los que ya lo conocían se alegraron de su regreso. Víctor, el cuidador, lo atendía con suma paciencia. Todos los días se ocupaba de su aseo. El abuelito poco a poco fue de nuevo recuperando un aspecto más sano, sin embargo ya nunca se recuperó y, así, fue perdiendo cada vez más facultades y su salud, hasta que tuvo que ser hospitalizado.
En el Hospital era visitado todos los días por la Hermana y por Demetría, la enfermera de Solidaridad. Ellas se ocupaban de sus medicinas y de enviarle todos los días los saludos de cada uno de los residentes del Samaritano. El abuelito, incluso el día de antes de morir, intentaba balbucear algunas palabras, posiblemente de agradecimiento.
Después de varias semanas hospitalizado, el abuelito falleció. Su cuerpo fue velado en el comedor del Samaritano, rodeado de todos sus compañeros, incluso los más jóvenes. La Misa fue realmente emotiva, porque cada uno recordó algo significativo del abuelito, aunque ninguno sabíamos nada de su vida. Pero todos estábamos seguros de que los últimos días que pasó con todos nosotros, habían sido los días más significativos y configuradores de toda su vida. 5/23/2008 El Evangelio al revésDía del Corpus Christi. Gran celebración en la Catedral de Cochabamba. La plaza engalanada. Jóvenes dibujando alfombras de flores en las calles. Yo me adentré curioso y expectante por el crucero de la Catedral para colocarme, al otro lado, en un discreto banco de la nave lateral.
Vaya, pensé, lo tienen todo preparado. Había varias filas de bancos vacios, reservados. Y pensé: qué detalle, seguro que son para los pobres, para que pasen a primera fila. Pero cual fue mi sorpresa, de pronto unas melodías militares que se acercaban, atrajeron mi atención. Poco después la banda se escuchaba ya en la puerta principal. Alguien abrió el gran portón. Cesaron las marchas militares y por el pasillo de la nave central irrumpieron el Sr. Prefecto rodeado de los mandos de los tres cuerpos del ejército y la policía. A paso marcial fueron ocupando todas las bancadas vacías de primera fila. Cuando pasé a comulgar pude apreciar que no habían sido reservadas para los predilectos del Padre, porque en una esquinita de cada banco nombraba a sus ocupantes: policia, tierra, mar, aire, etc.
"Cuando vayan a un banquete, no se afanen en ocupar los primeros puestos, no sea que venga alguien más importante y les ordenen ocupar los últimos lugares"
Lamentablemente todos estos hermanos principales no sólo ocuparon los primeros puestos físicos. También fueron los primeros en ser saludados al inicio de la homilia que pronunció Monseñor quien, claro está, presidía tan noble celebración. También, al final en la procesión, fueron los primeros en desfilar. Eso sí, tras el Santísimo y las autoridades eclesiales. Tampoco faltó el palio.
Bueno, finalmente los pobres estuvieron presentes, al menos en la homilía y en algún rincón de la Catedral. Por supuesto, ocuparon un puesto importante en las palabras homeléticas de Monseñor. Sin embargo, eché en falta alguna alusión a las causas de la pobreza, a los pecados comunitarios, personales y estructurales que generan esas realidades de pobreza, y, sobre todo, eché en falta alguna directriz o recomendación para que cada uno de los que allí estábamos presentes pudiesemos hacer algo como signo de conversión. La alusión a la pobreza quedó, como viene siendo habitual en nuestra querida Iglesia, como una anecdota retórica que flota en el aire, pero sin ninguna posibilidad de ser signo visible del crucificado / resucitado.
Y es que claro, también viene siendo habitual en la Iglesia, que aquellos que están con los pobres y denuncian la injusticia, suelen ser sospechosos de hacer política y de meterse en cuestiones que no competen a la fe. Sin embargo, yo me pregunto si a caso no es política estar del lado de los poderosos y principales, cediendoles los primeros puestos de las catedrales. Yo creo firmemente en que también eso es hacer política. Así que estamos en paz, Ustedes hermanos de la ortodoxia hacen política y nosotros también.
Claro que, además, los signos que venimos utilizando en determinadas celebraciones deberían aparecer bajo sospecha, sin embargo son defendidos como tradición eclesial. Y es que las confusiones son tremendas. Qué tiene que ver un palio, un trono dorado para el celebrante principal, etc. con la tradición litúrgica del pueblo de Dios. Creo que poco o nada. Más bien eso son signos de otros tiempos en los que la Iglesia estaba más cerca del poder que de un camino evangélico. ¿No habrá que ir cuestinando esta serie de manifestaciones como antievangélicas? ¿De que somos testigos en el mundo de hoy? ¿Qué comportamientos, tomas de posturas, etc. escandalizan más a la gente de a pie, a los pobres, a los humildes?
"Ay de aquellos que escandalicen a uno de estos mis pequeños". Dijo Jesús a los fariseos. "Hagan aquello que dicen, pero no hagan lo que hacen". Y es que luego hay eclesiásticos y láicos de bien que se extrañan de que, en Bolivia, los pobres y las clases populares se alejen constantemente de la Iglesia e incluso se opongan a ella como enemigo que les ataca en lugar de defenderles.
Y es que para mí los primeros, siempre serán los últimos. 5/21/2008 Cuando no tienes donde caerte muertoAngelito era un bebe de seis meses que vino a Cochabamba acompañado de su mama. Ambos pertenecen a la comunidad de los chimanes en las selvas del Beni. Era su primera vez en una gran ciudad. Su mama fue trasladada al Hospital General de Cochabamba para ser tratada por una afección en la pierna. Angelito aparentemente estaba bien, sin embargo falleció a los pocos días tras ser internado de emergencia en el pediátrico, cuando su mama fue dada de alta por su afección.
Angelito tuvo la mala suerte de pertenecer a una comunidad donde los adelantos de la modernidad no están a su alcance. Angelito no pudo descansar ni siquiera tras su fallecimiento. Angelito no tenía donde caerse muerto. Las dificultades para poder dar cristiana sepultura a Angelito fueron insalvables. Angelito no tenía papeles. No disponía de certificado de nacimiento. Creo que en la selva todavía no hay una oficina de la Corte Electoral, ni Registro Civil alguno. Dificilmente Angelito, en su corta vida, tuvo ocasión de ser registrado. Angelito falleció un viernes por la tarde, así que también resultaba dificil poder hacer los trámites alternativos para poder registrar a una persona indocumentada. Todas las oficinas registrales necesarias estaban cerradas.
Así que nos encontramos con el cuerpo de Angelito sin poder ser enterrado en el Cementerio General de Cochabamba, por no disponer de los permisos oportunos. Decidimos velar el cuerpo hasta el sábado en el Buen Samaritano, lugar que había sido su residencia durante la convalecencia de su mama. Angelito estaba radiante. Los de la funeraria acostumbran a vestir a los niños de ángeles, con sus alitas, su corona y con sus manitas sosteniendo un lírio, la una, y una rosa blanca, la otra. No faltaba ni si quiera una pelotita y un sonajero que delataban la corta edad de Angelito.
Celebrada la Santa Misa, en el comedor del Buen Samaritano, y en la que pedimos a Angelito que intercediera por nosotros ante Papa Dios, nos dispusimos a buscar un cementerio alternativo para que Angelito pudiese descansar en paz. Alguien comentó que los cementerios de las comunidades del sur, en los extraradios de la ciudad, solían aceptar a los difuntos sin papeles por unos cuantos pesos a cambio. Así que me dispuse a cerrar el cajón que contenía a Angelito. Coloqué la tapita blanca del cajón que tenía una ventanita para que Angelito pudiese asomar su carita por ella. Cogí el cajoncito bajo mis brazos y lo cargue en la tina de la camioneta. Eso si, antes protegí la ventanita con un cartón que encontré en el suelo, para que el fuerte sol no molestase mucho a Angelito.
Pronto estuvo toda la comitiva lista en la camioneta para acompañar a Angelito y a su mama, camino del cementerio de Uspha Uspha. En la carretera, rumbo a esta comunidad y antes de llegar, divisamos un cementerio al otro lado del río, así que tras preguntar por dónde se accedía, nos dirigimos a él con la confianza de encontrar un encargado que aceptase enterrar a Angelito. No fue así. Tras hablar con varias personas, telefoneamos al dirigente de la comunidad que no aceptó de ninguna manera, ni siquiera con plata por delante, nuestra propuesta. Así que algo decepcionados, volvimos a cargar a Angelito en la tina camino de otro cementerio más acogedor.
Esta vez yo, junto con otros dos hermanos, acompañamos a Angelito en la tina de la caminoneta. Ahí estaba Angelito a mis pies, asomando su cara por la ventanita cada vez que el viento retiraba el cartón dejando bajo el sol su carita. Por fin llegamos a Uspha Uspha. De nuevo la decepción. No había cementerio. Pero nos indicaron como llegar a uno que estaba muy cerca de la comunidad de San Juan. Así de nuevo toda la comitiva samaritana, un hermanito, el cuidador del hogar, el doctor de solidaridad, la hermana, la enfermera, la mama de Angelito y yo, montamos en la camioneta camino de un nuevo cementerio. Ya era tarde, el sol calentaba fuerte y todavía no habíamos podido almorzar, así que el cansancio se hizo presente también para acompañar nuestra comitiva.
Por fin de nuevo estábamos frente a un cementerio. Pero la señora que regentaba una tiendita cerca de él nos desalentó: "Aquí ya no se entierra, es más, andan ya desalojando a los muertos que ya tienen tiempo". Sin embargo, muy amable nos indicó un nuevo cementerio más adelante. Ya excepticos, de nuevo, nos dirigimos entre los cerros a otra comunidad. Cuando llegamos, allí mismo estaba el responsable del cementerio acompañando a una familia que celebraba el año de difunto de un familiar. Parecía que sí era posible, la hermana y el doctor estuvieron hablando largo y tendido con el responsable. Ya el resto de la comitiva no nos molestábamos en bajar y mucho menos cargar con Angelito hasta alguna de las sombras del recinto sacro. Pero la ilusión duró poco, no se podía tomar una decisión así sin consultar con la comunidad, así que tendríamos que esperar hasta el domingo por la tarde cuando la comunidad tenía una asamblea donde tratarían el tema junto con otros.
Decepcionados decidimos volver al Samaritano para continuar velando a Angelito en el comedor. De regreso, ya por la tarde y sin almorzar, vimos un boliche de la carretera donde vendían empanadas. Así que todos convenimos que sería un buen sitio para reponer fuerzas y comer un poco antes de regresar a casa. Angelito se quedó en la tina de la camioneta esperando que su mama y todos los acompañantes comiésemos un bocado reponedor. Renovadas las fuerzas, retornamos de regreso, de nuevo para velar, por no se sabe cuanto tiempo más, el cuerpo de Angelito, cuyas alitas ya andaban un poco chuecas y descolocadas. 5/16/2008 Cuando un hospital se convierte en prisiónLa vida en ocasiones se convierte en una paradoja cruel. Fátima es una jóven de 20 años que fue privada de libertad, pero ya hacía un mes que había sido liberada, tras cumplir su condena. Pero las fatalidades de la vida hicieron que tuviese una dolencia intestinal y que fuese ingresada en el Hospital público. Por supuesto, en ningún momento, ni siquiera se imaginó poder disfrutar de los servicios sanitarios de un hospital privado. Ahora el hospital se ha convertido en su propia cárcel, ya que ni ella ni su familia tiene forma de recaudar la planta necesaria para saldar la cuenta de su sanación.
Esta situación es un hecho habitual en los hospitales públicos. Ningún paciente puede abandonar el hospital hasta que salde su cuenta, incluso si ya está en situación de alta. La seguridad privada del centro se ocupa de asegurar que así suceda. Por supuesto, que hay un departamento de trabajo social que se ocupa de valorar la situación de las familias y, si así lo requiere, rebarjar o incluso condonar la deuda adquirida con el hospital, ya que existe un presupuesto para estás situaciones aportado tanto por el Departamento como por la Alcaldía. Sin embargo, en muy pocas ocasiones se da la posibilidad de condonación. El trabajo de las Visitadoras Sociales consiste en presionar a las familias para que consigan la plata y así acaban mendigando por todos los servicios sociales o amigos y familiares, unos míseros pesos para saldar su deuda sanitaria.
Fátima desde que fue dada de alta no cesa de llorar. Su mama, una paceña que manifiesta las profundas raíces de su cultura, lleva deambulando de parroquia en parroquia, de vecino en vecino, para conseguir los 5.000 bs que le exige la Visitadora Social, después de que ya haya depositado 1000 bs y nosotros mismos hayamos apoyado con otros mil. La cueldad y la desgracia se ha cebado desde hace años con esta familia. La mama de Fátima también fue carne de presidio hace un año, aun todavía tiene que presentarse semanalmente a la policía. Su pareja, también en la cárcel, recibe apoyo de la Pastoral Penitenciaria, y los tres hermanos de Fátima, menores de edad, viven en un cuartito alquilado a las afueras de la ciudad, esperando que se resuelva la situación. Porque son Fátima y su mama, las únicas que pueden llevar algo de plata a casa con su tratajo de lavanderas en casas particulares.
En la última visita que me hizo la mama de Fátima sus ojos no cesaron de llorar y de expresar el dolor que sentía por no poder llevar a su hija a casa. Además, sus sollozos manifestaban su gran preocupación, porque de nuevo Fátima sufríó un ataque de epilepsia, la cual padece desde adolescente. Parece ser que su nueva prisión sanitaria está más preocupada de que cancelen la cuenta que de su tratamiento. Como la dolencia por la que fue hospitalizada corresponde a la especialidad de Gastro, parece que la epilepsia no tiene el derecho de ser tratada y menos si no hay recursos para ello.
Al despedirse esta noble paceña, todavía con sus ojos rasgados, quiso pagarme nuestro apoyo y orientación lavando la ropa de nuestros hogares, como si lo único que ella pudiese ofrecer a esta sociedad, para recibir algo a cambio, fuese la fuerza bruta de sus brazos para sacar la mugre de la ropa agena.
Lamentablemente la orientación de la gestión en el hospital parece regirse no tanto por los criterios de los derechos humanos, si no por los parámetros del déficit y del superhabit, convirtiendo a la Visitadora Social en una discapacitada afectiva, incapad de descubrir en la vida de Fátima y su mama las huellas de una vida arrollada por la pobreza y la delincuencia.
5/9/2008 Funeral en La CoronillaHoy hemos celebrado el funeral de Jonás en La Corinilla. Lamentablemente no es el primero, ni el último.
Jonás tenía 27 años, la mayor parte de ellos viviendo en la calle. Compartía la vida con Magdalena, su pareja inseparable, con la que había tendio un hijo que yo todavía no conozco. Jonás y Magdalena son portadores del VIH. A Jonás las enfermedades oportunistas le minaron la vida. Le había trasalado al Hospital, pero no aguanto la semana. Llevaba dos días en la morgue, cuando nosotros avisamos a Magdalena, a través de un amigo. No se lo creía. Rompió a llorar. Parecíera que aquella carita llena de recuerdos violentos inscrustados en la piel, fuera incapad de expresar el dolor y el sufrimiento. Sin embargo, la pérdida de Jonás borró cualquier vestigio de dureza del rostro de Magdalena.
A pesar de la carencia de medios, en La Coronilla no podía faltar el velorio para Jonás. Pronto se organizaron y buscaron a Celestino para que cediese su pahuichi (chabola) para el velorio. No faltaron las velas, ni las flores. Todos aportaron algo.
Llegamos en las primeras horas de la tarde. El calor parecía más insoportable en aquella vaguada llena de restos de botes de clefa, ropa sucia, basura y excrementos. Mujeres, hombres, adolescentes y niños, compartiendo camastros, trastos y alguna frasada (manta) ya vieja y roída.
Prestos sacaron el cajón que iba a albergar a Jonás para toda su eternidad, al exterior, fuera del pahuichi donde había sido velado. Magdalena a la cabeza llorando gritos, sollozando lamentos. Todos muy respetuosos rodearon la escena. Algunos todavía con los ojos extraviados por la inhalación de clefa.
Resulta dificil hablar del Dios de la vida en ese escenario y a esos hermanos. Sin embaro, ellos se convierten en signos visibles del crucificado. Nadie dudo en decir unas palabras y en pedir al Padre y al propio Jonás. Ellos nos mostraron, ellos mismos nos revelaron. "Jonás cuidanos desde el cielo. Que no suframos como tu has sufrido. Que podamos vivir una vida sin violencia y con mejores condiciones". Esas fueron las palabras más o menos literales de uno de los líderes, de uno de los compadres de Jonás.
Magdalena me hizo señas para que yo hablase. Pero estaba mudo, tratando de asimilar aquellas palabras, para que no se quedasen sólo en meras palabras. El Evangelio leído por uno de los chicos que sabía leer, decía: "Yo soy la Verdad, el Camino y la Vida. Después todo, silencio, salvo los sollozos de Magdalena. 3/16/2008 Becas EscolaresSOLIDARIDAD reparte material escolar a 5.000 niños y niñas de los barrios y de las zonas rurales más deprimidas de Cochabamba.
Cochabamba, 14 de marzo de 2008.- Como viene siendo habitual desde hace ya varios años, SOLIDARIDAD comenzó, en el pasado mes de febrero, la actual edición del reparto de Becas Escolares a niños y niñas sin recursos del Departamento de Cochabamba, y que se prolongará hasta incluso finales de mayo.
Esta iniciativa cuenta con el apoyo económico de la Fundación Mamoré de España y con el respaldo del Arzobispado de Cochabamba, ya que toda la entrega del material escolar es coordinada con las distintas Parroquias de la Diócesis de Cochabamba. Las Parroquias son las que elaboran las listas de los niños y niñas más necesitados de su entorno y las entregan a SOLIDARIDAD. Posteriormente los materiales son repartidos por los agentes pastoral de las propias Parroquias o bien por el personal y voluntarios de SOLIDARIDAD.
Durante el curso escolar 2007, se repartió material escolar a 5.161 alumnos que comprendían desde el nivel de Kinder hasta 8º de Básico. Los alumnos beneficiados hasta ahora, en el nuevo curso escolar 2008, han sido 1.987. El material escolar comprende los artículos básicos escolares como cuadernos, lapiceros, marcadores, gomas, folios, bolígrafos, carpetas, tajadores, plastilina, mochilas o bolsas, etc. Además, este material se complementa con la entrega de zapatos, artículo sumamente valorado por las familias, ya que supone un ahorro importante en el presupuesto familiar, y al cual muchos no podrían acceder por los escasos recursos de los que disponen.
Esta iniciativa viene a reforzar la educación de los sectores más desfavorecidos y pobres de la Diócesis de Cochabamba.
Las familias que se benefician de estas Becas Escolares viven en situaciones de verdadera necesidad. Normalmente habitan en los barrios y sectores más deprimidos de la ciudad. En ocasiones se trata de familias monoparentales, en las que la mama sola está a cargo de varios hijos. En otras, el desempleo o el empleo precario impide a los padres surtir a sus hijos de los materiales requeridos en las escuelas. Estos niños y niñas no tienen otras posibilidades de acceder a este material escolar, por lo que esta acción refuerza su motivación para asistir al colegio.
Del mismo modo, las comunidades rurales que se benefician de esta iniciativa son comunidades muy aisladas, en las que normalmente se da una economía de subsistencia. A ellas no llega ningún tipo de artículo para comerciar y, normalmente, las familias cultivan la tierra para su propio consumo. Incluso es normal que muchos de sus pobladores no estén acostumbrados al manejo de dinero. Así la única vía para que los niños y niñas de estas comunidades mejoren la calidad de la educación recibida es la recepción de estos materiales escolares.
Una de las provincias que mayor ayuda de este tipo recibe es la provincia de Tapacarí que junto a la de Arque y Bolivar, se configuran como una de las regiones más pobres del Departamento de Cochabamba.
De esta manera, una iniciativa que aparentemente puede parecer de corte asistencialista, se convierte en una acción fundamental que refuerza y apoya la calidad de la educación, tanto en el campo como en los barrios deprimidos de la ciudad, además de fortalecer la motivación de los alumnos para asistir a la escuela.
3/9/2008 Las inundacionesEn un primer momento se puede pensar que las inundaciones sólo tienen una única lectura, sin embargo he podido comprobar cómo este fenómeno está afectando a la sociedad boliviana desde distintos puntos de vista.
En primer lugar, por supuesto las inundaciones este año han sido de tal embergadura que han provocado destrucción y sufrimiento. En Trinidad la capital del Beni, las miles de familias afectadas van a tener que pasar más de cinco meses en campamentos provisionales, porque se prevé que el agua no recuperará sus niveles habituales hasta mayo.
El Departamento del Beni es una zona selvática tropical, recorrida por granades ríos como el Mamoré, al que cuando está de crecida le llaman "Marmoré". La ciudad de Trinidad se fundo gracias a un jesuita que convenció a las poblaciones revereñas del río a trasladarse a las tierras más altas de la zona, ya que todos los años ese es un lugar de inundaciones en época de lluvias. Aun así en los años de grandes lluvias la ciudad de Trinidad se inundaba, por lo que hace unas décadas se construyó un anillo alrededor de la cuidad que la rodea a modo de circumbalación rodada y que sirve de díque en época de lluvias. Todo el mundo sabe que toda constucción fuera del anillo sufrirá las inundaciones año tras año. A pesar de ello la alcaldía viene concediendo licencias para construir en las zonas fuera del anillo, siendo ya miles las familias que viven en la zona inundable.
Este año con el efecto de la Niña las inundaciones han sido dramáticas y así todo el mundo está reclamando el traslado de esos barrios periféricos a otras zonas más altas. ¿Quién sabe que beneficios habrá obtenido la alcaldía con las licencias y quién sabe que beneficios más obtendrá con el traslado de todas esas familias, proyecto que plantea la misma alcaldía que dio las licencias? Por supuesto el precio de las zonas altas está por las nueves, ya que son las únicas que se libran de las inundaciones.
Así pues, vemos cómo la dimensión política también se mezcla en esta cuestión. Las inundaciones han sido utilizadas por unos y por otros políticamente en su beneficio. Gentes que trabajaban en el Hospital al que llevamos la ayuda humanitaria, nos contaba como en los últimos años era el ejército el que organizaba la ayuda humanitaria con el apoyo de Evo Morales, habiéndose desarrollado sin ningún problema y con cierta eficacia. Sin embargo, este año con el afán autonomista la prefectura del Beni y la alcaldía de Trinidad decidieron organizar ellos la ayuda humanitaria, al margen del ejército como en otros años. Lamentablemente este año la organización ha sido pésima. En los campamentos los ánimos estaban crispados por la tardanza de la ayuda en un primer momentos, pero por la decepción de que cuando llegaron los alimentos comprobaron que venían acompañados de gusanos y en mal estado.
La primera ayuda humanitaria fue repartida por dos organizaciones de gran envergadura en Bolivia. Estos alimentos estaban en malas condiciones, llenos de gusanos y de insectos. Eran alimentos que se habían dañado en los almacenes y que quedaron sin repartir el año pasado, cuando también hubo inundaciones. Del mismo modo, se encontró un almancen de la prefectura lleno de alimentos en malas condiciones que dejaron de repartir el año pasado. Os preguntaréis que por qué no se repartieron el año pasado, la respuesta es sencilla si se tiene en cuenta que con una bolsa de alimentos se puede comprar el apoyo político de una familia con escasos recursos. Con todas esas toneladas encontradas os podéis imaginar.
Evidentemente también entre los afectados podemos encontrar intereses interesados. Los líderes comunitarios también aprovechan el río revuelto para conseguir su propio beneficio personal, aliándose bien con los prefectos, bien con los afines al Gobierno. Entre medio de todos estos intereses, la gente sencilla, los niños y sobre todo las familias que ni obtuvieron licencias de la alcaldía para construir, ni tienen plata para acceder a una vivienda digna, auque todos los años corra el peligro de inundarse.
Pero el problema de las inundaciones no queda sólo en ese momento dramático del desastre. Muchas de las zonas ganaderas y agrícolas de Bolivia se han visto arrasadas por las lluvias, así que una consecuencia que llevamos sufriendo desde hace semanas es el alza de los precios. Un brócoli que cuando llegamos costaba 4 pesos, hoy en día cuesta 8; el kilo de pollo que costaba 13 pesos, ahora cuesta 20; un kilo de res que costaba 18, ahora cuesta 30 pesos. El Gobierno rápidamente pactó con los paises vecinos la importación de alimentos básicos como el arroz y el maíz, a bajo precio, así comenzaron a llegar de Chile, Argentina y Brasil productos que de alguna manera pudieran frenar el aumento de los precios. Sin embargo, el gremio de los grandes productores y comerciantes puesieron el grito en el cielo porque se sintieron perjudicados. Curiosamente comenzaron a salir los productos de los almacenes, pero según el criterio de éstos últimos. Evidentemente en un primer momento pudo haber escasez, sin embargo, todo ha evidenciado que el aumento de los precios también se vio influido por la avaricia de quienes una vez más tienen el control productivo y financiero del país.
Y por supuesto, escuchando a varios líderes de la oposición parece ser que Evo Morales es el que ha provocado las inundaciones no sé si con acuerdos secretos con la Pacha Mama o con otras fuerzas malignas que seguro el Chávez invocó desde Venezuela. 1/26/2008 Niños y niñas abandonadosDe esta realidad que ya avancé en un correo, ya tenía conocimiento antes de llegar a Bolivia, muchos de los inmigrantes que viven en España hacen referencia a ella y muchos son los servicios sociales que la han detectado. Es ya conocido el problema que está creando la inmigración del Sur hacia los paises europeos, en el desarrollo de la infancia. Son numerosos los niños y niñas que ven como sus padres o madres, y a veces ambos, marchan a Europa quedándose ellos bajo la tutela de los abuelos, tíos o vecinos. Estas situaciones están creando serios problemas de desarrollo en estos niños desenvocando muchos de ellos en comportamientos asociales como las bandas callejeras, cuya reproducción comienza a vivirse en Europa ante la falta de adaptacíón de estos niños y jóvenes a la nueva sociedad de acogida. Sin embargo, este es un primer nivel en el problema que estamos tratando, ya que no todo hijo de aquellos que deciden emigrar desenvoca en situaciones de este tipo.
Pero si que es cierto que muchos de los casos de delincuencia juvenil o niños que terminan en situación de calle, han sufrido la dura realidad de sus padres emigrados.
Pero el problema del abandono infantil se presenta de una forma más violenta en otro tipo de situaciones muy arraigadas en la realidad social con la que trabajan los proyectos con los que estoy en contacto. Son numerosos los padres o las madres que acuden a la Hna. Adelina o a la residencia femenina Madre de Dios buscando dejar acogidos a sus hijos o hijas porque no pueden hacerse cargo de ellos, o mujeres gestantes que no desean tener a sus hijos y buscan la forma de ubicarlos en algún sitio antes de abandonarles. En este segundo nivel, a pesar de la crudeza de la situación esos niños acaban ingresando en alguno de los centros de acogida que existen y al menos tienen la oportunidad de poder ser acogidos por una familia de acogida o de tramitar su adopción a través de los servicios sociales. Por supuesto las hermanas o el personal que atiende este tipo de centros previamente intenta trabajar con la madre o la familai para que ese niño permanezca en su entorno.
Pero todavía existe un tercer nivel de abandono mucho más cruel, ya que nos hemos encontrado con casos de total abandono. En estos momentos hay hospitalizado un niño que sufre desnutrición severa. Tiene cuatro años, pero su cuerpito parecía de dos. Vivía con su padre alcoholico y le estaba dejando morir de hambre. Otras veces los niños son abandonados directamente en las puertas de las Iglesias o de los centros sociales, como es el caso de Eduardo, un muchacho en situación calle, de 24 años, que me contaba como su familia procedente del campo lo trajo con cuatro años a Cochabamba y le dejo en la Iglesia de San Antonio, diciendole que esperase allí y que pronto vendrían a buscarlo. Él todavía lo recuerda y todavía sigue esperando para que vengan a buscarlo.
Muchas veces en estas sitauciones de abandono incide que el niño presente alguna mal formación, enfermedad o discapacidad. Los padres consideran a estos hijos una carga con la cual no pueden hacer frente, dada su realidad social y de pobreza. La semana pasada tuvimos que ir a convencer a un padre para que permitiese la operación de transplante de riñon de su hija de 19 años, porque decía que ya había gastado todo su dinero en ella a lo largo de los años y que si su madre viviese haría lo mismo, porque ya lo hizo con su hermano mayor.
En unas jornadas sobre globalización y la situación de la infancia en Bolivia, se hablaban de estos temas. Uno de los planteamientos, ciertamente interesante, era trabajar con las familias para poder enraizar a esos ñiños en su entorno y evitar la instutcionalización de los mismos en centros. Porque también un estudio decía que un buen porcentaje de los niños residentes en centros de acogida acababan en la calle o delinquiendo. Sin embargo, cuando visité los centros de acogida para niños y jóvenes abandonados, me dí cuenta de la dificultad de llevar a cabo dicho planteamiento. Ya comenté cómo en una sala de recien nacidos podíamos encontarnos con un centenar de niños. Cuando la realidad de abandonos resulta cuantitativamente mayor que el número de recursos para trabajar en clave de inserción familiar, no sé si queda otro camino que la acogida asistencial en centros. Por otro lado, trabajar la inserción social y laboral de los adultos, es decir sus padres, resulta sumamente difícil, cuando las tasas de desempleo, analfabetismo, infravivienda, alcoholismo, son tan elevadas.
Como en otras muchas realidades de Bolivia, una vez más, da la sensación de que en la intervención social sólo es posible aplicar paños de agua caliente o parches. Es como intentar vaciar el mar con cubos de playa.
1/24/2008 Los linchamientosHace unas semanas, cuando me dirigía en taxi - trufi al proyecto de la Hna. Adelina, me llamó la atención una noticia que estaban radiando en ese momento. El locutor anuciaba con cierta satisfacción que habían detenido a dos delincuentes que se dedicaban al robo de motos y motocicletas. Uno de ellos había sido capturado por los vecinos del barrio y lo lincharon. Según el locutor tenía alrededor de 23 años y se hayaba mal herido en el hospital. La noticia circuló por todas las radios y periódicos.
No me pude imaginar, en ese momento, que al día siguiente podría oir el relato de ese linchamiento en boca de la madre de aquel muchacho, en un tono bien distinto al que escuche el día anterior. Por la madre supe que finalmente el muchacho había fallecido. Venía a solicitar de la Hna. que le ayudase con el cajón (ataud). Se trataba de una familia afroboliviana, cuya cabeza de familia era esa mujer que yo estaba escuchando, viuda con varios hijos a su cargo y que vivían en un pueblo de las afueras de Cochabamba. Con lágrimas en los ojos esa mujer nos relató crudamente todo el sufrimiento que había vivido su hijo, lo vió con sus propios ojos, hasta que tuvo que huir, porque también quisieron lincharla a ella, por el mero hecho de ser su madre. Eso evitó ver como quemaban a su hijo vivo, después de haber sido arrollado maniatado por varios motoristas. Parece ser, según la madre, que el muchacho acusó a algún policia de ser cómplice de los robos, así que los policias que le custodiaban se desentendieron de él y fue arrastrado por una masa enfurecida que impartió su ley sin piedad.
La madre se preguntaba porque había ido la policia a su casa para tratar de investigar los hechos y no había estado protegiendo a su hijo el día del linchamiento.
Ciertamente el muchacho era culpable de robo, pero lo que cabe preguntarse es porqué un pequeño ratero despierta esa ira incontenible en una comunidad. Porqué otro tipo de delincuentes lo único que despiertan es resignación, cuando no indiferencia. Políticos acuasados de malversación de fondos, empresarios que incumplen normas y se enriquecen a costa de fraudes, médicos que inclumplen las mínimas normas de su código deontológico. Podría contar casos concretos de este tipo de delitos, pero no es el momento y menos en una página como ésta. Sin embargo, nadie levanta un dedo, ni siquiera para acuasar.
¿Qué ocurre en una sociedad para que se dé este tipo de situaciones? ¿Por qué las víctimas son siempre víctimas, incluso de esta violencia desatada de sus vecinos? No es este el único caso. Ya dí cuenta en algún correo de las agresiones que sufren a diario los muchachos en situación de calle. Bolivia junto a Guatemala, parecen ser todavía países donde está fuertemente arraigado el linchamiento. Deberíamos averiguar porqué la ira de un pueblo se vuelca sobre sus víctimas y no sobre sus verdugos.
12/17/2007 La cuestión políticaAyer, día 15 de diciembre, Evo Morales presentó en La Paz el texto de la nueva constitución que se aprobará próximamente en Bolivia. Se celebró con un acto multitudinario de apoyo, al que acudieron grupos y asociaciones de todo el país, incluidos los departamentos que en apariencia se oponen.
Leída la nueva Constitución no resulta para nada alarmante, como pretende la prensa sensacionalista y los grupos de presión conservadores. Se trata de una Constitución que pretende crear el armazón de la futura Bolivia, donde todos los grupos, colectivos y pueblos que la conforman se sientan incluidos y no excluidos. Se trata de un texto constitucional que persigue la inclusión y la representación de todos aquellos pueblos indígenas que hasta la fecha han sido ignorados y explotados, creando las bases oportunas para una mejor y más justa distribución de la riqueza y una igual participación social por parte de todos.
Para nada se niega la propiedad privada, todo lo contrario, se reconoce, pero eso sí se pone límites a los abusos y a la corrupción. Se mencionan los latifundios, y una de las cuestiones espinosas que todavía no se han decidido es la superficie que ha de limitar estos latifundios, muchos de ellos sin cultivar y otros donde trabajan indígenas sólo a cambio de comida y alojamiento. Bien es cierto que hay varios grupos radicales de izquierda que apoyan el Gobierno, pero no creo que tengan mucha influencia, más bien Evo comienza a ser criticado por ser reformista en lugar de revolucionario.
Se trata de una Constitución moderna en algunos de sus aspectos, como la defensa de la mujer, penalizando los maltratos o los abusos de poder de los varones. Se reconoce la libertad religiosa, no debemos olvidar que muchos pueblos indígenas continúan practicando religiones tradicionales. Esto no supone ninguna limitación para la Iglesia Católica, si no la regulación de la libertad de culto.
Como veis son cuestiones ya superadas en España, pero que todavía en Bolivia están pendientes de actualizar.
Frente al Gobierno, al MAS y los partidos oficialistas, están los Prefectos y los Comités Cívicos. Las críticas de estos grupos para nada apelan a los artículos de la Constitución, su única obsesión es negar al proceso constituyente como irregular, cuando no ilegal, pero toda su estrategia se ha basado en eso, intentar por todos los medios que se cometan irregularidades para provocar la ilegalidad del proceso. Así desde el comienzo los constituyentes alineados con estos grupos conservadores no se han presentado a las convocatorias, han hecho todo lo posible para no ser convocados y en ningún momento sus seguidores han entrado a leer la Constitución, porque ideológicamente la han negado desde el principio.
Tenemos experiencia en España de grupos políticos que han utilizado las instituciones a su antojo cuando les ha interesado y se han ausentado de ellas para apelar una supuesta “ilegalidad”, también en función de sus intereses.
Todavía no conozco argumentos serios de estos grupos en contra de la Constitución. Solamente, mentiras, como que la Constitución coarta la libertad de expresión, que va a anular la propiedad privada, etc. Yo que he leído varios de los artículos, puedo decir que para nada se propone anular la libertad de prensa, pero sí que pretende regular a los medios de comunicación, ya que éstos son un fuerte elemento de poder que manipula las noticias según los intereses de la oligarquía. La Constitución precisamente apuesta por una verdadera libertad de prensa, en la que todos los bolivianos y bolivianas se sientan representados.
Los prefectos son los presidentes de los distintos departamentos que componen el territorio boliviano. Podríamos decir que son asimilables a los presidentes autonómicos de España, salvando las distancias. Estos prefectos han detentado el poder desde hace varias décadas atrás. Sus decisiones muchas veces estaban por encima del propio Presidente de la República. Ello es debido a que el sistema impositivo y el reparto del presupuesto les beneficia. El 80% del presupuesto boliviano lo manejan estos prefectos. Además representan a la oligarquía y los grupos pudientes de las ciudades, con lo cual disponen de todos los medios para realizar a su antojo. Han comprado y vendido aeropuertos, han comprado y vendido empresas nacionales, ellos deciden dónde se invierte y cómo en salud, infraestructuras, etc.
El verdadero problema es que la nueva Constitución y los decretos aprobados por el Gobierno, sientan las bases para una nueva redistribución de la riqueza y de los impuestos, con lo que los prefectos pierden parte, que no todo, de su poder económico. Con este nuevo modelo impositivo y de distribución, el Gobierno pretende invertir en salud, educación y en materia social. Así ya ha puesto en marcha varias ayudas a través del Impuesto de Hidrocarburos que tanta alarma creo a las empresas petroleras españolas. Se ha creado una ayuda para todos los niños sin recursos que acuden a la escuela. Hoy por hoy, aquí la educación no es obligatoria, aunque la nueva Constitución lo reconoce, así había que buscar un mecanismo incentivador para que los padres lleven a los niños al colegio. También se ha creado el bono de dignidad para las personas mayores y la salud es gratuita para todos los niños menores de cinco años.
Frente a todo esto los prefectos de los departamentos ricos, llamados de la media luna, plantearon que la Constitución debía contemplar la autonomía de los mismos para intentar mantener parte del poder que se les quitaba. Fue una medida de presión que la constituyente aceptó y así la Constitución reconoce la autonomía de los distintos territorios del Estado boliviano, pero también la autonomía de los distintos pueblos indígenas. Como este aspecto, el proceso constituyente ha aceptado otros que las Prefecturas y los Comités Cívicos han propuesto. Pero aun así han seguido prefiriendo ausentarse de las convocatorias de la Constituyente, para alegar que se ha aprobado en minoría. La semana pasada se aprobó el texto de la Constitución por mayoría legal. Por supuesto aun queda mucho, porque hay todavía varios artículos que discutir por el Constituyente y si no se llega a acuerdo tendrá que llevarse a referéndum. Por lo tanto, no es un proceso antidemocrático, si no todo lo contrario. Se ha seguido la legalidad vigente.
Las Prefecturas de la media luna, visto que sus llamamientos a la violencia como ocurrió en Sucre y Santa Cruz no tenían eco, decidieron declararse autónomos unilateralmente. Así ayer la cámara de Santa Cruz declaró a este departamento autónomo, cuando la Constitución vigente no reconoce esa posibilidad y la nueva que lo reconoce, está todavía por aprobar por referéndum. Me temo que esto es mucho más irregular que todo lo que ellos andan alegando sobre el proceso constituyente. Imaginaos que cualquiera de nuestras Comunidades Autónomas, por desacuerdo en la distribución de los impuestos, decidiese unilateralmente declarar su autodeterminación.
Y así están las cosas, de momento, la Navidad va a dar una tregua política. En enero se retomará tanto el proceso constituyente, como la declaración de las autonomías de los departamentos de la media luna. Pero no se prevé peligro de violencia, porque el ejercito se ha manifestado a favor del proceso constituyente, a pesar de las amenazas de golpe de estado que los prefectos anunciaban estas semanas atrás, y por otro lado, los prefectos aunque provoquen la declaración de autonomía de sus territorios, también han anunciado que no los llevarán a efecto hasta que consigan las firmas necesaria para hacer una propuesta de ley. 12/13/2007 La CoronillaLo primero que te dice todo el mundo cuando llegas a Cochabamba es que a La Coronilla ni te acerques, es una zona muy peligrosa habitada por "cleferos". ¿Qué es La Coronilla? Se trata de un pequeño cerro que se encuentra detrás de la Terminal de flotas (autobuses). Es una zona que se urbanizó para albergar un monumento a las célebres heroinas que lucharon contra los españoles para la liberación de Cochabamba. En el centro del cerro se haya este monumento que identifica la descolonización de la ciudad. Así esté cerro está recorrido de caminitos que acceden a dicho monumento. Como decoración entre los caminos se plantaron grandes cáctus que impiden la visibilidad completa de la zona dada su embergadura.
La ciudad vive de espaldas a la zona a pesar de su significado. Ni siquiera los turistas acuden para admirar el monumento, porque corren el peligro de ser atracados. La zona ha sido tomada por niños y jóvenes de la calle. Viven ocultos en sus chabolas, entre los grandes cáctus, en unas condiciones deplorables. Son los cleferos. La clefa es una especie de pegamento que esnifan las gentes de la calle. Pasan el día esnifando y al acecho de cualquier objeto que puedan hurtar. Estos muchachos suelen pertenecer a familias pobres y desestructuradas. Unos son abandonados, otros huyen de los mal tratos en sus casas, algunos son hijos de inmigrantes en España, pero todos son hijos de la fatalidad y la injusticia.
Varios de ellos acuden al Proyecto "Solidaridad" de la Hna. Adelina para recibir su pan diario, una lavadita o una cura fruto de una pelea. La mayoría de ellos son muchachos alegres, incluso dulces, aunque diablillos, pero conforme la edad avanza se van endureciendo y los rasgos de humanidad se van poco a poco convirtiendo en violencia y desprecio. Las muertes prematuras y las visitas de la Hna Adelina a la Morgue son más que frecuentes.
Existen varios centros de acogida y rehabilitación para estos muchachos, pero los procesos son duros y difíciles. Los abandonos, más abundantes que los ingresos. Muchas veces la intervención sólo puede quedarse en pura asistencia para acallar el dolor de una herida o el hambre, ante la falta anestésica de la clefa.
Paradógicamente estos muchachos son los héroes y heroínas de la actual Cochabamba, porque realmente sus vidas de exclusión y marginación son una heroicidad ante las adversidades. La Coronilla se ha convertido en el gran monumento a estas vidas rotas y perdidas. 11/27/2007 La inmigración bolivianaLa odisea en Aerolíneas Argentinas tuvo un elemento muy positivo, a pesar de todo el desastre que suponía para los que viajábamos a través de ella. Supuso el primer contacto con el pueblo boliviano, ya que Macu y yo nos vimos arrastrados a compartir la situación con un buen número de inmigrantes bolivianos que regresaban a su pais.
Estas buenas gentes traían con ellas historias humanas sumamente interesantes, a veces desgarradoras a veces preciosas. El aterrizaje en aeropuerto boliviano fue un mar de sonrisas, abrazos y lágrimas después de varios años de ausencia. Muchas de las personas volvian a su pais para no regresar a España, unas veces porque la adaptación y las condiciones eran duras, otras porque no hubo posibilidad, y las menos por orden judicial de expulsión, y por supuesto unos cuantos que prefirieron regresar a su bolivia natal. Había madres que no sabían si sus hijos las reconocerían después de varios años fuera del hogar. Trágico, pero emocionante el reencuentro. Tuvimos la suerte de conocer en persona a esos niños de los que tanto nos hablaron en el viaje.
Integrados en el grupos pudimos vivir de cerca el trato que a veces recibe esta gente, nada amable, a veces contestaciones vehementes y cuando más ninguneados. Era doloroso ver como en Argentina nos ubicaron e incluso nos desatendieron, no sabemos muy bien porqué, si debido al destino del vuelo o a la falta de recursos de las propias aerolíneas, pero desde luego las diferencia fue notablemente salvaje del trato recibido en Madrid, al recibido ya despúes que la mayoría de españoles desaparecieron del vuelo porque iban a otros destinos.
La injusticia se mascaba ya en el viaje. Sin embargo, fue una alegría encontrarnos con gente maravillosa, humilde, discreta, acogedora. Recibimos toda la información necesaria para poder manejarnos al llegar a Bolivia, precios, taxis, hoteles, en fin una experiencia inolvidable. 11/16/2007 La hora de la verdadAhora, sí. Mañana comienza el viaje. Primero a Madrid, para despedirnos de una buena amiga. Y el domingo, a las 22:00, sale nuestro avión rumbo a Buenos Aires. Un último sobre salto antes de partir. Habían cancelado nuestro vuelo. Así que tras varios devaneos con la operadora, simplemente ha supuesto una hora de adelanto, para partir en el vuelo anterior.
Estas últimas semanas he experimentado cómo la vida sigue y te convoca, a pesar de que tus planes son otros. Aveces con motivos alegres, como los últimos encuentros antes de la partida, otras no tan alegres, más bien tristes, pero también llenos de vida y de recuerdos.
Por otra parte, desde el otro lado del Átlantico ya también nos esperan, también la vida convocando allá. La primera parte de la expedición preparándonos la llegada, adecentando la habitación que nos va a acoger durante un año. Nos dicen, sencilla, pero acogedora.
Y por delante mucha ilusión, todo apoyos, desde la familia, hasta personas que forman pare de mi vida esporádicamente, cada uno ofreciendo lo mejor que tiene para que el proyecto salga adelante. Y por supuesto los amigos.
Así que ésta es la última despedida desde este lado del océano, pronto nuevas noticias, pero en un marco diferente, hasta ahora sólamente imaginado.
Besos y abrazos.
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